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Los Cuatro Estados de Conciencia

El mundo de las ideas de Platón, es para el filósofo, el mundo real; mientras que el mundo que se conoce por medio de los sentidos, es sólo una imitación del primero.

Los sentidos sólo pueden reportar un conocimiento imperfecto del mundo y de la vida, al cual Platón llamó creencia (pistis) o conjetura (eikasia).

Los pasos a través de los cuales la conciencia accede al mundo de las ideas, son dos:

1. Gracias a aquella demostración capaz de permitir una concepción (dianoia) del mundo real.

2. Desarrollar una razón intuitiva (nous), capaz de conocer directamente el mundo de los arquetipos divinales. 

Los Cuatro Estados de Conciencia que estudia el gnosticismo, guardan relación con esta concepción platónica, e incluso son denominados con cuatro términos por él utilizados (Eikasia, Pistis, Dianoia y Nous).

Existen diferentes apreciaciones de la realidad, o estados de conciencia en el ser humano; cada uno trae aparejado un nivel de conducta, una repercusión en el mundo onírico, etc.

a) Eikasia: Infraconsciencia. Ignorancia; barbarie; mundo instintivo y brutal; estado infrahumano.

b) Pistis: Subconciencia. Subjetivismo. Creencias; prejuicios; sectarismos; fanatismos; teorías y/o dogmas en los cuales no existe ningún género de comprobación.

c) Dianoia: Auto-Conciencia. Revisión intelectual de creencias; análisis; sincretismo conceptual; desarrollo cultural, intelectual; razonamiento científico. El pensamiento dianoético estudia los fenómenos y establece leyes.

d) Nous: Supraconciencia o Conciencia Objetiva. Apertura a la realidad metafísica. Nous es el llamado "estado de Turiya" (iluminación, intuición). Nous es el mundo de los arquetipos divinales. 

Los niveles primarios de la conciencia humana son irracionales y subjetivos, y se relacionan con los cinco sentidos ordinarios. Durante el sueño, se manifiestan:

1º. El inconciente. Se expresa en el mundo onírico como mera repetición de todos los actos mecánicos realizados durante el día.

2º. El subconsciente. Los factores que componen el subconsciente son tres: Genotipo, Fenotipo y Paratipo: (herencia, educación y circunstancias). Del equilibrio de estos tres factores, depende la conducta social del individuo. Toda impresión vía sensorial, va quedando almacenada en el subconsciente. Los tres factores Genotipo, Fenotipo y Paratipo son el Psico-génesis de toda acción subconsciente y, por ende, de los sueños de esta naturaleza.

3º. El infraconciente. Los sueños infra-conscientes son conocidos vulgarmente como pesadillas. Existe la "Embriaguez del sueño", y el "Estado crepuscular hípnico". La embriaguez del sueño es más prolongada. El estado crepuscular hípnico es más breve. En la embriaguez del sueño trabaja la corteza cerebral como vehículo de la llamada conciencia onírica, cuyos actos reflejos son distintas variantes del Sonambulismo. Las pesadillas o malos sueños son fenómenos del infraconciente.

Cada percepción o vivencia del mundo onírico, cuando actúa el infraconsciente, el inconsciente o el subconsciente, produce reacciones diferentes en la persona según su clase biotipológica.
Los estados de conciencia más elevados que el hombre puede alcanzar, abarcan el mundo de la Intuición y la Conciencia Objetiva. Las experiencias oníricas propias del estado noético, pertenecen a realidades arquetípicas. Abundan las alusiones a esta clase de experiencias en la historia de la humanidad, particularmente en los textos sagrados, como por ejemplo, la Biblia. 

Escribe el V. M. Samael Aun Weor:

«Existen cuatro estados de Conciencia posibles para el hombre: el Sueño, la Vigilia, la Auto-Conciencia y la Conciencia Objetiva.

Imaginad por un momento, querido lector, una casa con cuatro pisos, el pobre animal intelectual equivocadamente llamado hombre, vive normalmente en los dos pisos de abajo, pero jamás en la vida usa los dos pisos superiores.

El animal intelectual divide su vida dolorosa y miserable entre el sueño común y corriente y el mal llamado estado de vigilia, que es, por desgracia, otra forma de sueño.

Mientras el cuerpo físico duerme en la cama, el Ego envuelto en sus cuerpos lunares anda con la Conciencia dormida como un sonámbulo moviéndose libremente por la región molecular.

El Ego en la región molecular proyecta sus sueños y vive en ellos; no existe lógica alguna en sus sueños, continuidad, causas, efectos, todas las funciones psíquicas trabajan sin dirección alguna y aparecen y desaparecen imágenes subjetivas, escenas incoherentes, vagas, imprecisas, etc.

Cuando el Ego envuelto en sus cuerpos lunares regresa al cuerpo físico, viene entonces el segundo estado de Conciencia, llamado estado de vigilia, que en el fondo no es otra cosa sino otra forma de sueño.

Al regresar el Ego a su cuerpo físico, los sueños continúan en el interior, el llamado estado de vigilia es realmente el soñar despierto.

Al salir el sol, las estrellas se ocultan, pero no dejan de existir; así son los sueños en el estado de vigilia, ellos continúan secretamente, no dejan de existir.

Esto significa que el animal intelectual equivocadamente llamado hombre, sólo vive en el mundo de los sueños; con justa razón dijo el poeta que la vida es sueño.

El animal racional maneja carros soñando, trabaja en la oficina, en la fábrica, en el campo, etc., soñando, se enamora en sueños, se casa en sueños; rara, muy rara vez en la vida, está despierto, vive en un mundo de sueños y cree firmemente que está despierto.

Ante todo, es necesario comprender que se está dormido, sólo cuando alguien se da cuenta cabal de que está dormido, entra realmente en el camino del despertar.

Quien llega a despertar, se hace entonces auto-conciente, adquiere Conciencia de sí mismo.

El error más grave de muchos seudo-esoteristas y seudo-ocultistas ignorantes, es el de presumir de auto-conscientes y creer además que todo el mundo está despierto, que todas las gentes poseen auto-conciencia.

Si todas las gentes tuvieran la Conciencia despierta, la tierra sería un paraíso, no habría guerras, no existiría lo mío ni lo tuyo, todo sería de todos, viviríamos en una edad de oro. Cuando uno despierta Conciencia, cuando se hace auto-consciente, cuando adquiere Conciencia de sí mismo, entonces es cuando realmente viene a conocer la Verdad sobre sí mismo.

Antes de alcanzar el tercer estado de Conciencia, (la Auto-Conciencia), uno realmente no se conoce a sí mismo, aun cuando crea que él mismo se conoce. Es indispensable adquirir el tercer estado de conciencia, subir al tercer piso de la casa, antes de tener derecho a pasar al cuarto piso.

El cuarto estado de conciencia, el cuarto piso de la casa, es realmente formidable. Sólo quien llega a la Conciencia Objetiva, al cuarto estado, puede estudiar las cosas en sí mismas, el mundo tal cual es.

Quien llega al cuarto piso de la casa, es fuera de toda duda un iluminado, conoce por experiencia directa los misterios de la vida y de la muerte, posee la sabiduría, su sentido espacial está plenamente desarrollado.»