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Teología Única y Universal

En la antigüedad la mayoría de los pueblos fueron politeístas, su fe estaba depositada en un conjunto de dioses o panteón. En las teologías politeístas, cada dios gozaba de determinadas potestades. Durante siglos, los atributos que hoy el hombre religioso hace propios de un solo Dios, fueron asociados a distintas divinidades por separado.

El término paganismo suele utilizarse para encerrar al conjunto de cultos politeístas, previos a la aparición del cristianismo. Pero cabe destacar que estudiando la historia de las religiones, aprendemos que en un comienzo, para un griego, por ejemplo, una divinidad escandinava era considerada como pagana. Incluso el mismo cristianismo no dejó de ser adjetivado de esa forma por los romanos, sino hasta comienzos del siglo IV, tras la conversión de Constantino.

Plutarco en su Isis y Osiris, es pionero en el campo de las teologías comparadas. Aún siendo sacerdote consagrado a Apolo, ve en los dioses de Egipto (en donde ya existían divinidades sincretizadas, tal es el caso de Serapis) marcadas similitudes con las divinidades griegas.

La tendencia a promover un sincretismo religioso, la cual se distingue en la obra que se conserva de historiadores y filósofos de aquel entonces, como Plotino y los Neoplatónicos; Apolonio y los Neopitagóricos; y que influenciara incluso en la idiosincrasia de emperadores como Galieno o Juliano, es fundamental a la hora de comprender el rumbo de la religiosidad del mundo antiguo. Sumado a lo que significó socialmente durante siglos la vasta expansión romana, en la cual los cultos de los pueblos conquistados fueron incorporados y conservados, en vez de suprimidos. Así entonces, divinidades de pueblos diferentes comenzaron a ser vinculadas entre sí.

Posteriormente, los dioses clásicos fueron el modelo teológico que utilizó la iglesia para conformar los órdenes angélicos, desde Ángeles hasta Serafines; y de este modo la veneración a sus potestades características permaneció vigente en la fe cristiana.

La historia nos demuestra que el hombre antiguo perdió el rumbo en materia de sus prácticas religiosas (rituales y ceremonias) y el monoteísmo cristiano fue verdaderamente necesario y significó el ingreso a una nueva era dentro del plano espiritual de la cultura de occidente.

Sin embargo, los principios o misterios que se hallan guardados en las diferentes religiones antiguas, son en realidad un común denominador a todas ellas que continuó presente en el nuevo testamento.

Uno se queda asombrado cuando hace un estudio comparativo de las religiones. Vale la pena estudiar todas las religiones. El estudio comparativo de las religiones antiguas, nos lleva a comprender que todas las religiones conservan los valores eternos, que ninguna religión es falsa, que todas son verdaderas.

Todas las religiones hablan de Dios, del Alma, del cielo, del infierno, etc. los principios son siempre los mismos. Entre los romanos, el infierno era el averno; entre los griegos era el tártarus y entre los indostánicos es el avitchi el infierno, etc. El cielo era entre los romanos, mientras que entre los griegos era el olimpo, y entre los aztecas el tlalocan. Cada religión tiene su cielo, y todos deben ser aceptados y respetados.

Cuando terminó la religión antigua de los romanos, cuando se degeneró, los sacerdotes se convirtieron en adivinos, agoreros, etc., pero los principios eternos no murieron, ellos se revistieron con la nueva forma religiosa del cristianismo.

Los sacerdotes paganos, denominados augures, druidas, hierofantes, fueron rebautizados en el cristianismo con los sagrados títulos de clérigos, pastores, prelados, padres, ungidos, monjes, abadeses, teólogos, etc.

Las sibilas, vestales, druidesas, papisas, diaconesas, ménades, pitonisas, etc. en el cristianismo fueron denominadas novicias, sores, abadesas, reverendas, hermanas, monjas.

Los dioses, semidioses, titanes, diosas, sílfides, cíclopes, mensajeros de los dioses de las antiguas religiones, fueron rebautizados con los nombres de ángeles, arcángeles, serafines, potestades, virtudes, tronos, etc.

Si antiguamente se adoraron a los dioses, ahora también se les adora, sólo que con otros nombres. Las formas religiosas cambian según las épocas históricas y las razas. Cada raza necesita su forma religiosa especial. Los pueblos necesitan la religión. Un pueblo sin religión es de hecho un pueblo totalmente bárbaro, cruel y despiadado que termina desapareciendo.

Si estudiamos las religiones, en todas ellas encontraremos el culto al Cristo, lo único que varían son los nombres que se le den al Cristo. El divino rabí de galilea tiene los mismos atributos de Zeus, Apolo, Krishna, Quetzalcoatl, Lao-Tsé, Fu-Ji, Budha, Quetzalcoatl, Kukulcán, etc.

Todos estos sagrados personajes religiosos que personifican al cristo nacen el 24-25 de diciembre. Todos estos sagrados personajes son hijos de inmaculadas concepciones, todos ellos nacen por obra y gracia del espíritu santo, todos ellos nacen de vírgenes inmaculadas.

La desconocida mujer hebrea María, madre del adorable salvador Jesús el Cristo, recibió los mismos atributos, y poderes cósmicos de la diosa Isis, Juno, Demeter, Ceres, Vesta, Maia, Adonia, Insoberta, Rea, Cibeles, Tonantzin, etc. Todas estas deidades femeninas representan siempre a la Madre divina, el eterno femenino cósmico.

María es fecundada por el Espíritu Santo. Cuenta la tradición que el tercer Logos, en forma de paloma, hizo fecundo el vientre inmaculado de María. Entre los chinos-japoneses, el Cristo es Fu-ji, el Cristo que nace milagrosamente por obra y gracia del Espíritu Santo. La historia dice:

"Paseándose una virgen llamada Hoa-se por la orilla del río, puso su pie sobre la huella del gran hombre; inmediatamente se conmovió viéndose rodeada por un resplandor maravilloso y sus entrañas concibieron. Transcurridos doce años, el día cuarto de la décima luna, a media noche, nació Fu-Ji, llamado así en memoria del río a cuya orilla fue concebido".

En el México antiguo, Cristo es Quetzalcoatl, quien fuera el Mesías y el transformador de los toltecas. Los códices méxicas explican que;

"Estando un día Chimalmán sola con sus dos hermanas, se le apareció un enviado del cielo. Las hermanas, al verlo, mueren de espanto. Ella al oír de boca del ángel que concebiría un hijo, concibió al instante, sin obra de varón a Quetzalcoatl,( el Cristo mexicano)."

Entre los japoneses de la religión sintoísta, el Cristo es Amida, quien intercede ante la diosa suprema Ten-Sic-Dai-Tain rogando por todos los pecadores.

Cuando uno estudia el evangelio de Krishna, el Cristo hindú, se queda uno asombrado al descubrir el mismo evangelio de Jesús, y sin embargo Krishna nació muchos siglos antes que Jesús de Nazareth.

Devaki, la Virgen hindú, concibió a Krishna por obra y gracia del Espíritu Santo. El niño Dios Krishna fue transportado al establo de Nanden y los dioses y los ángeles vinieron a adorarle. La vida, pasión y muerte de Krishna es similar a la de Jesús el Cristo.

Cuanto la religión es olvidada o degenerada por el materialismo, la arrogancia y el egoísmo de las gentes, aparece un nuevo gran Maestro ó profeta.