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¿Qué es Gnosis?

Introducción

La palabra gnosis proviene del griego antiguo y significa conocimiento. Describe un conocimiento singular, único, y considerado de mayor relevancia en la vida de una persona: se trata del conocimiento que esa persona posea sobre sí misma.

El autoconocimiento es un proceso íntimo, natural y profundo que nos permite trascender nuestras actuales fronteras.

Una experiencia introspectiva que logra responder en forma directa y trascendental a las inquietudes más hondas que en un ser humano llegan a plantearse respecto a su identidad, su destino, sus capacidades y su real lugar en el mundo.

Conocerse posibilita comprender el verdadero propósito de esta existencia en la cual estamos inmersos.

El conocimiento gnóstico ubica por encima de la demás cosas al vínculo del hombre consigo mismo, ya que en nuestro interior es en donde adjudicamos el peso y la medida a toda circunstancia.

Por lo tanto, a partir del encuentro sincero y conciente consigo mismos es posible reconocer en nuestra forma de vivir la vida, aquello que podemos dejar atrás y aquello que aún nos falta alcanzar.

Este sitio fue creado con el propósito de acercarte al conocimiento gnóstico.

La gnosis te enseña a practicar el autoconocimiento y a transitar de esta manera tu existencia a través del camino del despertar de la conciencia.

Un camino que nos aproxima a la realidad primordial y última en cada uno de nosotros: nuestro Real Ser Interior.

Desde el conocimiento gnóstico obtenemos un enfoque diferente de las distintas áreas del saber, que logra plantear una alternativa para muchos de los actuales paradigmas.

 

Gnosis

 


Historia del Gnosticismo I

La lengua griega hace una distinción entre el conocimiento gnóstico ( γνωσις ) y el conocimiento racional ( πιστήμη ) o proveniente del intelecto, como por ejemplo: el conocimiento sobre matemáticas, el conocimiento sobre historia, etc.

Debido a que el significado de gnosis es el de un profundo proceso de reconocimiento íntimo y natural, que el individuo puede realizar. Una experiencia directa de nuestro Real Ser Interior.

Conocernos a nosotros mismos, a nuestro Real Ser, conduce a comprender el verdadero significado de esta existencia en la cual estamos inmersos.

Una antigua máxima griega dice: "Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses". Estas palabras sintetizan la consigna esencial del gnosticismo, ya que conocer al Real Ser es sinónimo de conocer a Dios en nosotros.

En la propuesta de conocerse a sí mismo, los filósofos gnósticos, más allá del tiempo y el lugar, establecieron el eje de su filosofía, y ésta puede ser adaptada a las más diversas inquietudes del hombre contemporáneo, ofreciéndole respuestas satisfactorias.

Existe una gran diversidad de doctrinas filosóficas y teológicas que hacen mención a la gnosis. La clasificación más común de encontrar, es la de un gnosticismo pre-cristiano con orígenes principalmente en Grecia y oriente; y un gnosticismo cristiano, en el cual se vincularon distintas doctrinas gnósticas ya existentes, con las enseñanzas de Jesús de Nazareth.

El filósofo gnóstico de aquel entonces, que por algún medio estableció contacto con el mensaje cristiano, reconoció en éste el mismo cuerpo de doctrina en el cual basaba su criterio.

En la segunda mitad del siglo XIX aparecieron diferentes tesis sobre el gnosticismo que coincidieron en demostrar que sus orígenes no debían ser buscados exclusivamente en el cristianismo. Para ese entonces, ya los estudiosos distinguían principios de la doctrina gnóstica en el judaísmo, el helenismo, el politeísmo egipcio, y en múltiples doctrinas místicas de oriente.

A partir de mediados del siglo XX fueron hallados una serie de textos gnósticos escritos durante los primeros siglos de nuestra era, a través de los cuales se pudo conocer en mayor profundidad los basamentos del gnosticismo, sobre todo el cristiano. Paradójicamente, antes de producirse estos hallazgos, el gnosticismo era conocido principalmente gracias a los escritos en su contra por parte de sus oponentes, como Irineo (180 d.C.), Hipólito (225 d.C.) o Tertuliano (200 d.C.). La mayoría de los documentos gnósticos habían sido destruidos por el cristianismo ortodoxo.
Se contaba con textos como el "Corpus Herméticum" atribuído a Hermes Trismegisto, de contenido gnóstico pero no cristiano; el "Sintagma" de Justino; u otros hallados a partir de fines del siglo XVIII como el "Pistis Sofía", ya de temática cristiana.

En diciembre de 1945, pocos meses después del final de la segunda guerra mundial, unos campesinos árabes buscando fertilizantes para sus cultivos, cavaron cerca de su pueblo (Nag Hammadi, Egipto) a orillas del río Nilo, dando en forma accidental con una vasija de cerámica roja de unos 60 cm de altura, por 30 cm en su parte central. Al romperla encontraron en su interior una vieja colección de trece papiros antiguos o códices encuadernados en cuero. El hallazgo se trataba de lo que posteriormente sería conocido como Biblioteca de Nag Hammadi.

gnosis

Historia del Gnosticismo II

La Biblioteca de Nag Hammadi comprende cincuenta y dos manuscritos gnósticos, además de tres obras pertenecientes al Corpus Hermeticum y una copia de La República de Platón, con parte de su contenido modificado.

Entre los textos de temática cristiana se encuentran: La "Oración de Pablo"; el "Libro Secreto de Santiago"; el "Tratado de la Resurrección"; el "Libro Secreto de Juan"; el "Evangelio de Tomás"; el "Evangelio de Felipe"; el "Evangelio Copto de los Egipcios"; "La Sofía de Jesucristo"; el "Apocalipsis de Pablo"; el "Apocalipsis Gnóstico de Pedro" y el "Truena, Mente Perfecta".

Los códices de Nag Hammadi conforman la fuente más importante y diversa para el conocimiento de algunas de las doctrinas gnósticas.

Sin embargo, con ellos comenzaría una serie de descubrimientos arqueológicos que duraría varios años.

En 1947 se produjo tal vez el segundo hallazgo de mayor importancia. Esta vez los manuscritos fueron encontrados en Qumran.

Tras una larga investigación, los expertos adjudicaron la autoría a la llamada "comunidad del desierto" o "la comunidad de la heredad". Ellos eran los Esenios, antigua comunidad de gnósticos mencionada entre otros por Flavio Josefo y Filón.

Los manuscritos estaban escritos sobre cuero y papiro y fueron encontrados en once cuevas diferentes. Ocho años después, los investigadores ya habían hallado unos cuarenta mil fragmentos aproximadamente.

Para ir formándonos una idea de lo que el gnosticismo cristiano significa, tomemos en consideración algunos pasajes del Evangelio según Tomás, contenido en el Códice X de Nag Hammadi: "Cuando os conocéis a vosotros mismos, entonces seréis conocidos, y sabréis que sois vosotros los hijos del Padre viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, entonces estaréis en un estado de pobreza, y vosotros 'seréis' la pobreza".

Jesús dijo: "Si aquellos que desean atraerte te dicen: "¡Mira, el Reino está en el cielo!" entonces los pájaros se hallarán delante de ti. ¡Pero el Reino se halla dentro y fuera de ti!"

¿Por qué estas enseñanzas atribuidas a Jesús de Nazareth son vinculadas al gnosticismo?

Como vimos al comienzo, la palabra gnosis proviene del griego y significa conocimiento, pero la lengua griega lo diferencia del conocimiento racional o proveniente del intelecto. La gnosis es un proceso intuitivo de conocerse a sí mismo, y conocerse a sí mismo conduce a conocer el real propósito de la vida. La gnosis es un reconocimiento íntimo, natural y profundo, surgido del alma.

El gnosticismo enseña que "sólo a través de la conciencia de la propia alma, de su carácter divino y de su acceso introspectivo a las verdades trascendentes sobre su propia naturaleza, puede el alma liberarse…".

Por tanto, la cárcel del alma se asienta sobre el terreno del ignorar el caudal de valores que guardamos dentro de nosotros mismos.

Gnosticismo y platonismo son claramente vinculables, al considerar la forma instrospectiva que este último plantea para acceder al conocimiento profundo. La gnosis le aporta un sentido de espiritualidad a la mayéutica de Sócrates, portentosa doctrina que llegara a nosotros principalmente gracias a su discípulo Platón.

En los evangelios gnósticos, Cristo propone que este conocimiento de sí mismo lleva a saberse hijo del Padre viviente y a salirse de un estado al que denomina como pobreza, la pobreza de ignorar quiénes somos en esencia.

Enseña que el Reino está no sólo fuera, sino también dentro del hombre.

El gnóstico de hace dos mil años atrás, supo reconocer en estas ideas el contenido de su propia filosofía: el conocimiento de sí mismo es superior a cualquier otro.

El análisis que actualmente se hace en muchos círculos sobre la naturaleza de la gnosis, no sólo parte de la comparación ya mencionada entre el cristianismo gnóstico y las diversas corrientes que ya existían. Encontramos vínculos incluso con principios folklórico/religiosos de diferentes pueblos de América, gracias a lo que hoy entendemos a través de la antropología psicoanalítica.

Escribe V. M. Samael Aun Weor en La Doctrina Secreta de Anáhuac: "Como quiera que los Estudios gnósticos han progresado extraordinariamente en estos últimos tiempos, ninguna persona culta caería hoy, como antaño, en el error simplista de hacer surgir a las corrientes gnósticas de alguna exclusiva latitud espiritual.

Si bien es cierto que debemos tener en cuenta en cualquier Sistema gnóstico sus elementos helenísticos orientales, incluyendo Persia, Mesopotamia, Siria, India, Palestina, Egipto, etc., nunca deberíamos ignorar a los principios gnósticos perceptibles en los sublimes cultos religiosos de los Nahuas, Toltecas, Aztecas, Zapotecas, Mayas, Chibchas, Incas, Quechuas, etc., de Indo América."

"La Gnosis es un funcionalismo muy natural de la conciencia, una "Philosophia perennis et universalis".


 

Gnosis